Por qué es importante la gratitud

[mpc_textblock content_width=”100″]Una de las consecuencias tóxicas de la sociedad en la cual vivimos actualmente, caracterizada por lo superficial y efímero, es que muchas veces nos olvidamos de lo importante que es estar agradecidos con la vida y los otros.[/mpc_textblock]
[mpc_textblock content_width=”100″]Ya sea por el trajín del día a día y el estrés que nos rodea, o bien, por la superficialidad y el estilo de vida cómodo que muchos estamos acostumbrados a llevar, dejamos de lado la gratitud hacia lo que tenemos, somos y hacia quienes están a nuestro lado. 

Hoy en día, muchas personas nos hemos acostumbrado a que debemos tener ciertas cosas materiales y comodidades las cuales percibimos como si la vida tuviera la obligación de dárnoslas. 

Creemos que el mesero de un restaurante está obligado a atendernos con amabilidad, renegamos si una persona no nos da el tiempo que esperábamos, reclamamos por no poder tener el último modelo de celular… Percibimos la vida como si esta fuera nuestra esclava y tuviera que servirnos y darnos todo lo que queremos. Nos comportamos como niños caprichosos que lloran por nuevos y mejores juguetes.

Pero surge la pregunta, ¿dónde hemos dejado la gratitud hacia las cosas en general? 

Lo mismo sucede hacia los demás: ¿Agradecemos a quienes nos regalan su tiempo y energía? ¿Sentimos gratitud hacia quienes nos apoyan? ¿Hacia quienes se muestran amables con nosotros en el supermercado? ¿O sentimos que las personas deberían y están obligadas a tratarnos bien? ¿Qué tan exigentes somos hacia con los otros y hacia la vida misma? 

Para empezar a ser personas agradecidas es necesario dejar de pedir y exigir a los demás y al universo. Sintámonos agradecidos por lo que hemos alcanzado y por todos los obstáculos que hemos superado. Así como por la energía y el tiempo que otros deciden dedicarnos.

Comencemos a decir “Gracias por…” prepararme el almuerzo para el trabajo, doblar mi ropa, ayudarme con la tarea, invitarme a tu fiesta, considerarme para este empleo, cuidarme cuando estuve enfermo, apoyarme cuando más lo necesito, ayudarme a crecer profesionalmente, cederme el espacio del autobús, dejarme pasar de primero en la caja, llamarme todas las semanas…

¡Expresemos gratitud hacia los demás, hacia la vida misma![/mpc_textblock]

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